12.2.14

Uncle Sam anda tras la boliburguesia

Ya que algunos lectores en Venezuela siguen teniendo problemas para visitar http://infodio.com debido a la censura impuesta por el régimen de Maduro, publicaré por aqui algo de interés.

Las agencias federales, y otros gobiernos, parecen estar muy interesadas en las andanzas de ciertos personajes archiconocidos de la boliburguesía, y para muestra las siguientes pruebas:








Aparte de éstas muestras, los bolichicos de Derwick Associates tienen una demanda pendiente en Nueva York, interpuesta por Otto Reich y de la cual, créanme, no van a salir bien parados. 

David Osio, el dizque banquero de DAVOS Financial Group, tiene una demanda interpuesta por antiguos empleados / socios en el estado de Florida. La tan cacareada victoria que Osío supuestamente logro en Antigua contra quienes lo están demandando en la Florida se la echaron para atrás, me dicen que por haberle mentido a la corte suprema de Antigua. David Osio -y su pana Moris Beracha- está también metido en el guiso de los $500 millones que Francisco Illarramendi se robó del fondo de pensiones de PDVSA. Y para rematar ahora FOGADE acaba de incluir a su hermana (Isabel Osio) y a su dizque grupo financiero (DAVOS) en la demanda contra Fernando Lauria y BANCORO por apropiación indebida de unos $543 millones en bonos del estado.

Luego tenemos a Luis Oberto, que en estos días anda dizque construyendo hoteles en St Barts con un tipo llamado Guillermo Pardo, hermano del hampón esquiador ese que está de rumba en Sochi (Antonio Pardo) representando a Venezuela. 

A Raul Gorrín lo andan correteando también. Me cuentan que le compro la empresa a Angel Sanchez, el famoso diseñador. Gorrín, dicen las malas lenguas, es testaferro de Alejandro Andrade, quien tuvo que abandonar su retiro dorado en la Florida debido a investigaciones de agencias federales.

Los boliburgueses parecen tener una debilidad por los EEUU. En lo que se roban unos dólares lo primero que hacen es irse a comprar casas, apartamentos, yates, aviones, caballos, etc., al Imperio, cuando no andan "montando" bancos y firmas de inversión para lavar lo mal habido. Como que no se han dado cuenta que todas esas actividades dejan un rastro que las autoridades americanas no tardan en descubrir.